Recuerdo hace unos años cuando aparecieron los primeros batidos verdes en Instagram, que me entraron unas ganas enormes de cambiar de batidora. Quería una nueva y flamante batidora, de esas que trituran tornillos. Me sentía inspirada, con ganas de cumplir mis compromisos de salud y quería seguir a todos esos felices y devotos del “smoothie”.

 

Pero luego de un par de semanas de elegir y preparar toda clase de batidos verdes para desayunar, las cosas empezaron a salir mal. Era como si la vida se interpusiera en mi camino y de forma inesperada mi batidora comenzó a llenarse de polvo.

 

¡No temas! No tienes un defecto.

 

Es inevitable que los viejos hábitos de vez en cuando críen en nuestras cabezas diálogos negativos del tipo “no voy a poder”, “esto no es para mí”, o incluso que ese hábito no se adapte a tus necesidades reales. En mi caso, los batidos nunca llegaron a apasionarme. Pero eso no significa que estemos fallando.

 

Desarrollar hábitos saludables y cambiar tu estilo de vida, es un proceso de autodescubrimiento y a menudo avanzamos tres pasos y retrocedemos uno.

 

 

compromisos de salud

 

Con esto, te dejo 4 maneras comprobadas de cumplir tus compromisos de salud

 

  • Usa el método de reducción en lugar de privación:

En vez de imponerte reglas estrictas, la manera más fácil de introducir cumplir tus compromisos de salud e incormporar nuevos hábitos saludables es permitirte los alimentos de “antes” pero en menor cantidad.

Por ejemplo, en lugar de pensar: “No puedo comer pizza”, cambia a “Siempre tengo una gran ensalada verde saludable antes de la pizza”. Deja que la ensalada ocupe gran parte de tu plato. No necesitas confiar en mí. Haz la prueba con una deliciosa ensalada verde (una buena, no triste y aburrida), y lo más probable es que sientas satisfacción con una porción de pizza en lugar de tres o cuatro. Deja que una gran porción de comida fresca y real desplace a tu viejo hábito de comerte toda una pizza.

 

  • Anota (¡No te saltes este paso):

Hay un dicho que dice: “Lo más fácil de hacer es lo más fácil que no se debe hacer”. Coger papel y lápiz y anotar tus compromisos de salud solidifica tus compromisos mediante la participación de un grupo de células en su lóbulo temporal conocido como el sistema de activación reticular. Tu cerebro intensifica la cantidad de enfoque en la información que está anotando.

Mejor aún, pega esa información con cinta adhesiva en el espejo de tu cuarto de baño, nevera o televisión. Lo que sea mejor para ti. Ver tus compromisos de salud regularmente crea sesiones de micro-visión para ayudar a tus esfuerzos.

Lo que me lleva al punto 3

 

  • Depura tus redes sociales lo antes posible.

No se trata se seguir a todas las cuentas en Instagram o Facebook que aparentemente se vean saludables. Suscribirse a cuentas o boletines informativos que realmente están comprometidos con la salud nos puede ahorrar tiempo y “malos rollos”. Verifica por ti mismo cómo te sientes cuando ves las publicaciones.

 

Muchas personas siguen a un montón de cuentas aparentemente “sanas”, o “saludables”, creándoles la sensación de no ser lo suficientemente “buenos”. Cuentas que invitan a la comparación incluso con las mejores intenciones, pueden desencadenar sentimientos de no ser dignos. Sobre todo si ese no es el objetivo del propietario de la cuenta.

 

Verifica por ti mismo, cómo te hacen sentir las publicaciones. 

 

  • Sé realista con tus compromisos:

Cada logro se consigue con esfuerzo y tiempo.

 

¡No dejes que esto te desanime! Es necesario ser realista y dejar de buscar soluciones rápidas para conseguir resultados de la noche a la mañana. Apreciar y disfrutar del viaje y soltar expectativas hará que aprendamos de eso que nos ha puesto por delante.

 

Tener expectativas significa pensar que la vida tiene que discurrir de determinada manera, que tenemos que perder 5 kilos en 1 mes de tal o cual manera, que tiene que suceder este o aquello para ser felices. Cuando la realidad es que la vida manda y por mucho que queramos, la vida tiene energía propia que nos lleva hacia un lugar u otro y que, por fortuna, la mayoría de las veces nada tiene que ver con la idea que nos habíamos formado.

 

Si has estado haciendo un trabajo de cambio de hábitos y experimentas un momento de debilidad, no has vuelto al punto de partida.

 

Los hábitos saludables y la fuerza de voluntad son como los músculos; se volverán más y más fuertes cuanto más los trabajes, y se debilitarán si se los descuidas. Si te caes del carro, respira profundo y vuelve a subir sin sentirte culpable. Descuidar el músculo una vez no es lo que lo debilita. La negligencia en el tiempo es el problema.

 

Siéntete orgulloso de ti mismo por el progreso que has logrado hasta ahora. Eres humano, no un robot. Mantén un objetivo de progreso y no de perfección.

 

¡A ti! ¿Cuál de estas estrategias de coaching nutricional te pueden servir para llevar a la práctica? ¿Y cómo puedes incorporarla a lo largo del tiempo? Comparte cualquier idea o experiencia conmigo y con toda la comunidad de Nutrición Integral. Me encantaría escuchar cualquier conclusión que hayas tenido y lo que está funcionando hoy para ti.