El título de constelaciones familiares y aceptar guarda relación con las partes de nosotros que amamos y aceptamos y estamos felices de manifestar en el mundo. Pero también con aquellas que no sólo no aceptamos sino que tratamos incluso de ocultarlas.

Tal vez te gustaría ser más bondadosa o bondadoso, no sentirte avergonzada o avergonzado de hablar en público, no perder el control en una discusión, ser más constante en tus metas a alcanzar, perder peso, ir al gym o simplemente te exiges ser “mejor”.

Las partes que nos gustan y no nos gustan son parte del yin y el yang interno que todos poseemos. Es decir, nuestra parte femenina y masculina.

El 100% de las personas tenemos algún conflicto

Pensar que si mostramos todas nuestras “partes” nos sentiremos rechazados ante los demás, puede crear ansiedad y cargas de estrés. Traduciéndose en una constante no aceptación del “ahora” y una mermada alegría hacia la vida.

La mezcla de sentimientos negativos y positivos crean un ambivalente matrimonio destinado al fracaso, si no cambiamos la balanza hacia lo positivo.

Cada pensamiento negativo genera sentimiento negativo y éste con el tiempo tiende a manifestarse en síntomas físicos tales como hipertensión, sobrepeso, bulimia, depresión o incluso un cáncer.

Creo que en muchos sentidos todos estamos lidiando en ese ambivalente matrimonio con nosotros mismos y el EXITO está en aceptar a la otra cara de la moneda. La cara que todos tenemos y amar lo que es ahora.

Es fácil pensar que tenemos cualidades “malas” y con ello sentirnos menos dignos.

Esas cualidades no tan perfectas, son parte de tu singularidad y belleza humana y te muestran el camino para avanzar hacia la aceptación y el auto-crecimiento.

Si tienes un momento y puedes pararte a reflexionar, te pregunto: ¿Cuáles son aquellas partes de ti que te gustan y cuáles no? Hazlo de forma honesta. Analiza todos los pros y los contras. Párate y date cuenta que todo forma parte de ti, que todo es un TODO.

Coloca tu  mano derecha en el plexo solar, a la altura de tu corazón y otra por debajo de tu ombligo. Concentra primero tu atención en la zona de tu corazón. Lleva todo tu oxígeno mentalmente hacia esa zona. Inspira por la nariz y expira por la boca. Ahora, repite lo mismo con tu bajo vientre. Inspira y expira.

Respirar es una actividad que indica que estamos relacionados. Respirar nos muestra vinculados con el universo y disuelve la ilusión de sentirnos separados. Lo que es adentro es afuera…

Constelaciones familiares y aceptar

Si quieres conocer uno de los ejercicios de visualización de constelaciones familiares y aceptar del “Programa Constelaciones Familiares en la Matriz”, descarga gratis este audio que incluyo.