Cuando se trata de comodidad en cocinar, siempre pienso en las cremas. Frías o calientes suponen una preocupación menos en casa a la hora de ver qué vamos a comer o a cenar. Dependiendo de la época del año y el estado de salud de cada uno, esta receta de crema de remolacha nos permite elegir entre caliente y frío mientras te vas renovando con verduras frescas y de la estación.

 

Cuando menciono “estado de salud”, me refiero a que si te identificas con alguno de éstos estados:

  • Debilidad
  • Cansancio
  • Defensas bajas
  • Estado de ánimo desagradable
  • Carencia de hierro
  • Poca fuerza digestiva
  • Falta de resistencia al estrés

En estos casos, las pautas tendrán que ir dirigidas a potenciar la vitalidad y para ello es preferible aportar calor. Es decir, tomar la crema caliente.

 

El amor como vía de encuentro.

 

En ocasiones somos demasiado exigentes con uno mismo y nos olvidamos de regalarnos cierto amor. El amor es un concepto clave a la hora de cocinar. Elegir alimentos sin procesar nos abre la posibilidad de reconocer las bondades de lo natural y compartir con los más queridos es una forma de ayudar a fortalecer su salud. Aumenta la energía con este alimento todopoderoso: la remolacha.

 

La afrodita vegetal

 

Me encantan las remolachas por con su sabor dulce y terroso y por sus propiedades de:

  1. Apoyo a la desintoxicación: Los pigmentos de betalina en la remolacha apoyan el proceso de desintoxicación y ayudan a purificar su sangre, colon e hígado. En el programa “Solución Détox” te explico cómo realizar una depuración suave de 10 días.
  2. Aumentar la resistencia: Hay estudios que demuestran como las personas que beben zumo de remolacha antes del ejercicio pueden aumentar su tolerancia al ejercicio de alta densidad. Esto podría estar relacionado con cómo los nitratos se convierten en óxido nítrico, lo que puede aumentar la tolerancia. Puedes comprobarlo en tu próxima clase de spinning.

 

Receta de crema de remolacha

 

INGREDIENTES:

 

700 g de remolacha cocidas y troceadas

70 g de semillas de calabaza

1 manojo de hojas de albahaca (3o hojas aproximadamente)

½ diente de ajo

½ c.p de cominos

1 c.s. de melaza de cereales u otro endulzante natural.

1 c.s. de aceite de oliva 1ª presión

1 c.s. de pasta de umeboshi

1 c.s. vinagre de umeboshi

 

 

PREPARACIÓN:

  1. En una sartén antiadherente sin aceite y a fuego medio, añadir las semillas y remover con una cuchara de madera para que se tuesten uniformemente. Las semillas estarán en su punto cuando empiecen a tostarse ligeramente. Algunas hincharán y otras incluso chisporrotearán.
  2. Apagar el fuego e inmediatamente añadir la cucharada de vinagre y remover rápido para impregnar las semillas.
  3. En un bol, triturar bien todos los ingredientes en una batidora. Reservar unas hojas de albahaca y semillas para decorar.
  4. Disponer la crema en un bol y decorar.
  5. Servir con colines y a ¡degustar la crema de remolacha!

 

crema de remolacha