¡Estamos en temporada navideña! Algunos están a toda máquina comprando los regalos, enviando postales, haciendo planes, creando objetivos… Todo está bien pero, cualquier época del año es hermosa.

Esta época, en  la que se cierra un ciclo anual, los planes nos pueden llegar a desbordar y es importante estar atentos a la energía de la TIERRA. Reunirse con la familia, los amigos, expresar amor o gratitud no debería causar tanto estrés. Toma un respiro cuando te dejes confundir; 5 respiraciones profundas pueden hacer maravillas.

Nos guste o no, hay que reconocer que la Navidad suele traernos sentimientos de regreso nostálgico.  La infancia, la distancia, las rupturas… a menudo nos traen recuerdos poco agradables. Podemos permitirnos seguir disfrutando, ¿verdad? Al menos, como cada día, podremos disfrutar de una deliciosa comida. Sólo hay un pequeño problema: muchas de las recetas que nos proponen para estas fechas te llevan a un estado de pesadez, fatiga, hinchazón y malestar en general que impiden que podamos disfrutar de lo que resta de día.  ¿Es esa la forma que deseas pasar tu día?

Para orientarte un poco, he creado una lista de grupos de alimentos que promueven ese malestar y que seguro podrías mantenerlos alejados de tu plato en estas fechas. Si quieres ser un anfitrión de comida saludable, este esquema podría ayudarte a planear tu menú.

 

 

Lácteos

Probablemente no sea el primer candidato en el que pienses para tu menú de Navidad, pero podrías pensar en los gratinados de verduras con natas y quesos saturados y fundidos en tus patatas. Estas opciones no son fáciles de digerir y te robaran belleza, bienestar y vitalidad! Elige opciones de lácteos veganos,  por ejemplo.

Productos horneados

Estos presentan una doble amenaza, ya que a menudo son altos en grasas y en azúcares.  El alimento cocido en el horno actúa proporcionando desde el interior hasta el exterior un calor muy profundo y penetrante. Si además, le añadimos grasa generaremos una energía muy condensada y pesada que se manifestará en nuestro cuerpo. Elegir un plato de verduras almidonadas, como por ejemplo: calabaza o boniato para obtener satisfacción y dulzor sería la mejor opción.

Carnes

Si te gusta comer un poco de proteína animal. Tómala como si se tratara de un condimento. La mayoría de las personas construyen su plato con una proporción de carne que puede alcanzar el 70% de su o incluso más y alrededor decoran con verduras sólo para que quede bonito. Invierte este porcentaje y céntrate en las verduras!

Postres

Estos, al igual muchos productos de panadería, a menudo contienen una gran cantidad de grasa, azúcar y gluten y van a robar parte de tu belleza, bienestar y vitalidad, dejándote exhausto. Puedes elegir un postre más saludable: sin azúcares simples ni harinas refinadas. Hay miles de opciones que evitarán ese elevado coste!

Todos hemos vivido alguna experiencia en la que luchamos para no caer en la tentación y no ceder en perder nuestros hábitos, o sentir miedo a ser “rarito” por llevar tu propia comida.

No pretendo alarmarte. Lo que te quiero transmitir es que no vale la pena preocuparse. Está bien en tener un poco de comida tradicional, si eso es importante para conectar con tus cercanos. Las navidades, las vacaciones, la vida es para disfrutar del tiempo con la familia, amigos, seres queridos y si sientes que has pecado, te perdonas y te mantienes alejado de las sobras del día siguiente.

Aquí puedes ver mi propuesta de menú navideño saludable ¡Que lo disfrutes!