¿Sabes lo que más influye en una decisión de comer ya sea unos muffins, unas cuantas penas o a tu propio jefe? La emoción que nos provoca la experiencia del alimento, sustancia o vivencia y la conexión que sentimos con ella.

Es más, si la conexión es fuerte, estamos dispuestos a pagar más por un alimento, sustancia o vivencia. ¿No te parece? De la misma manera que el adicto a drogas exógenas no puede dejar de consumir sintiendo que le va la vida en ello, la mayoría vivimos adictos a la culpa, al consumo, al control, al estrés… como un ratón al queso girando en una rueda sin poder alcanzarlo.

Para dar una respuesta eficaz hay que conectar con la necesidad que sostiene a esa adicción.

 

El deseo pertenece al mundo psicológico

 

La comida es necesaria para existir, pero el deseo de ella, el deseo de que otro nos alimente, tiene un alcance que va más allá de la supervivencia biológica. La necesidad pertenece al mundo biológico; pero el deseo; al psicológico.

Deseamos lo que no tenemos. Deseamos porque alguien nos enseñó a esperar, tapar, anular nuestras necesidades y así aprendimos a dominar nuestros impulsos.

La posibilidad de no realizar algunos de nuestros deseos nos lleva a aceptar que tenemos limitaciones,  a reconocer  nuestras carencias. El deseo se realiza pero no se agota. Si el deseo se agotara, ¿para qué seguir viviendo? No habría que buscar nada más en este mundo.

 

¿Cómo podemos dejar de repetir los mismos “errores”?

 

El cansancio de seguir repitiendo las mismas experiencias es un buen punto de partida para empezar a observarlas, dejar de castigarnos y sentirnos culpables y simplemente observar. Y a través de esa observación consciente estamos eligiendo no intervenir con ese “error” que vemos y nos regalamos una actitud de “ENTREGA”  para que la percepción pueda ser corregida.
Cuando nos abrimos a ver ese error o repetición molesta, podemos empezar a observar que eso está siendo sostenido por una necesidad. ¿Que observo en esa repetición? La necesidad de ser vista por mamá o papá, la necesidad de conquistar a un padre ausente, la necesidad de sentirme amado por mis padres, de ser mejor, de sentirme completa con algo o alguien externo a mí.

 

Y con esa simple observación dejo libre el paso para que con esa respuesta pueda tener una relación más armónica conmigo misma y con mi cuerpo, sólo cuando asuma mi deseo y salga de la posición demandante e infantil que tengo frente a la comida, pareja, …. Etc. etc. etc.

 

 

 

Receta de muffins de calabaza y deseo

PARA EL PURÉ DE CALABAZA

  • 200 g de calabaza pelada y cortada en rodajas
  • 1 c.p de canela en polvo

PARA LOS MUFFINS

  • 300 g de harina integral
  • 100 ml de aceite vegetal
  • 300 g de melaza (he usado melaza de remolacha)
  • 1 c.s. de jengibre rallado
  • 1 c.p. canela en polvo
  • 1/2 c.p. de sal
  • 1/2 c.p. de bicarbonato sódico
  • Decorar con fruta desecada opcional: frambuesas, arándano…

PREPARACIÓN:

 

  1. Precalentar el horno a 190ºC.
  2. Poner los trozos de calabaza al vapor durante 10 minutos. Dejar enfriar y triturar con la canela hasta hacer puré.
  3. En un bol batir los ingredientes líquidos y mezclar con la harina, el bicarbonato, la sal, la canela y el jengibre.
  4. Incorporar el puré e integrar bien
  5. Verter la masa en los moldes para muffins y colocar encima la fruta desecada (opcional).
  6. Hornear durante 20 minutos.
  7. Servir a temperatura ambiente.

¿Quieres empezar a deshacer el “error”?

Hoy en día hay cada vez más personas que difunden una nueva Lógica de percepción y su desarrollo está en internet, redes sociales, webs, etc. En mi caso, Alejandra Casado ( web y canal de Youtube) ha sido toda una inspiración y con el tiempo he desarrollado a través de mi programa “90 DÍAS” un acercamiento y toma de contacto a esta nueva Perspectiva.