¿Eres de las que todavía sueñas con tener un cuerpo escultural? Si confiesas que en más de una ocasión sueñas despierta con las piernas de Emma Watson, Jennifer Anniston o Beyoncé, el abdomen de Ryanna o Shakira y te lees todos los trucos para tener unos brazos firmes, te diré que no estás sola. Hasta hace unos años soñaba con verme “fit”, siempre me comparaba con alguien y quería ser como alguien. Por supuesto, esto no me ha funcionado. ¿Cómo podría lograr un cambio si todo mi enfoque y pensamientos se dirigían hacia afuera? ¿Cómo podría reaccionar mi cuerpo ante mi negación de que todo el poder está dentro de mí?

Ahora, a mis 40, tengo la suficiente madurez, conocimiento y experiencia para saber que puedo conseguir lo que quiero desde otra perspectiva, nunca desde la comparación o el rechazo, sino desde la aceptación y el amor.

Hoy puedo decir que el modo de conquistarme y descubrir la manera de conseguir la mejor versión de mí misma está dando su fruto. Aquí te cuento cómo:

 

Reconoce que estás donde tienes que estar, que eres como debes ser y te verás cómo debes verte.

Todo es resultado de nuestras decisiones y acciones pasadas, que no podemos cambiar. Tanto si eres temerosa porque has vivido situaciones difíciles. Si eres tímida porque te has negado como mujer. Si tienes grasa porque intentas protegerte con la comida y no respetas totalmente a tu cuerpo. Eres un reflejo de la vida que has decidido llevar. Tus decisiones y reacciones son únicamente tuyas. No quiero decir que tengamos que conformarnos con lo que tenemos, vemos o sentimos, pero sí aceptar que es así porque así lo hemos elegido y lo mejor que podemos hacer es reconciliarnos y amar nuestras decisiones pasadas, por muy difícil que resulten, para poder dar espacio a los cambios que queremos lograr.

 

No te compares.

En este caso estoy hablando del aspecto físico, pero esta enseñanza aplica a todas las áreas de la vida.

Compararte con otras personas a nivel físico, sólo te aleja de poder verte mejor cada día, te impide tener una verdadera conexión con tu cuerpo y así jamás podrás saber lo que él necesita.

Puedes ver tu belleza si así te lo propones, porque así lo mereces, pero, ¿cómo lograrlo si sólo quiero ser como otros y así me niego? ¿Recuerdas el cuento del patito feo?

 

Acepta que mereces ser la mejor versión de ti misma. 

Tal vez nunca hayas encontrado una total aceptación porque no has amado cada parte de ti y de tu vida, no has dado tu mayor esfuerzo o no has sido la auténtica persona que eres. A partir de este reconocimiento, tienes el derecho de limpiar tu imagen física y emocional para poder vivir la vida que estás diseñada para vivir y aportar tu mayor esfuerzo entregando lo mejor de ti para recibir lo mejor de la vida.

 

Da lo mejor de ti mental y físicamente.

Cuando logras tener una mente fuerte, logras tener un cuerpo fuerte. Al fortalecer tu cuerpo, fortaleces tu mente.

Rendirte ante el primer obstáculo, tirar la toalla al creer que “no puedes” y no dar tu mayor esfuerzo es realmente fácil, pero cuando enfocas la mente, la conectas con tus músculos y fluyen los pensamientos de  apoyo y fe, tu cuerpo hace físico ese esfuerzo.

 

Llena tu cuerpo de alimentos y pensamientos que nutran.

Alimentos que reflejen lo que quieres lograr: enfoque, decisión, vida, fuerza…

Pensamientos que vayan acorde a lo que quieres experimentar: éxito, realización, aceptación, amor…

Los miedos e inseguridades son sensaciones que pueden ser o vienen  de cosas físicas, así por ejemplo una persona que no cuida su alimentación, sus riñones acabarán por bloquearse generando miedo e inseguridad. Ahora puedes transformarlos en acciones positivas por medio de la alimentación y el ejercicio.  “¡Soy lo que quiero ser y hoy escojo ser divina!”.

 

Dedícate al día unos minutos para:

Conectar con la naturaleza, agradecer todo lo que has recibido, perdonarte por todos tus juicios conscientes e inconscientes, entregarle a la vida aquello por lo que sientas miedo o inseguridad y recordar que estás aquí por una razón: eres un Ser Divino y por lo tanto todas somos mujeres divinas.

 

¡¡¡EMPIEZA YA!!!

¿Te gustaría sentirte una mujer divina e integral ahora? No necesitas tener 30 o 40. Ahora es tu momento. Ahora puedes dejar de sentirte menos. Ahora puedes dejar de esconderte detrás de maquillaje, ropa, excusas y comida.

Tú eres la creadora de tu propia versión y vivir la vida que te mereces, libre de creencias limitantes y vivir una experiencia totalmente distinta, sentir que floreces como mujer y convertirte en “La mejor versión de ti misma” ¡Porque te lo mereces!