La alimentación natural y energética no se usa únicamente como una herramienta para perder kilos, pero si es cierto que el aumento de peso corporal es un resultado de algunas acciones que según estudios, se mencionan a continuación.

 

Causas que te pueden estar impidiendo perder kilos

 

1.- Saltarse comidas

Según la fundación Española de Nutrición, sólo uno de cada cuatro españoles desayuna bien. Se entiende por desayunar bien aquel desayuno que nos genera una energía y vitalidad constantes durante horas sin pasar hambre y con una elevada claridad y concentración mental. Pudiendo incluir: una fruta, carbohidratos de buena calidad, proteínas y grasas saludables.

Si eres de las que no le apetece comer a primera hora o te levantas y te falta tiempo, ¡dale la vuelta! Cenar ligero, acostarnos temprano y prepararnos la noche anterior nuestra primera comida del día (incluyendo el tentempié si sales de casa) puede ayudarte a no terminar el día cayéndote por las esquinas, hambrienta o hambriento y “devorarlo todo sin control”.

 

2.- No prepararse un plato equilibrado

Los ataques de hambre repentinos, muchas veces, se deben a que no comemos de forma equilibrada en nuestras comidas principales.  Si te alimentaras de forma completa, los impulsos por comer en exceso no estarían tan presentes.

Empezar el día con mucho dulce (especialmente con azúcares refinados: pastas, mermeladas con azúcar…) no es muy recomendable, ¡dale la vuelta! Deja de comprar estos alimentos y planifica tus menús semanales. Haz que tus platos principales siempre incluyan: proteínas, carbohidratos integrales y verduras de raíz, redondas y de hoja.

 

3.- Poca fibra

Los alimentos refinados se les ha quitado el salvado y el germen, que son las partes que incluyen fibra y nutrientes. Suelen ser ricos en grasas y azúcares y sus efectos para la salud incluyen el estreñimiento y nos producen un desajuste de glucosa en nuestro organismo,  forzando a nuestro páncreas a segregar grandes cantidades de insulina.

Si consumes alimentos refinados es probable que sigas decantándote por más productos refinados. Su accesibilidad y efecto adictivo harán más fácil su consumo. ¡Dale la vuelta! Incluye pan de buena calidad, frutas y verduras frescas cada día, y aumenta gradualmente el consumo de fibra (25g a 30g/día) en forma de legumbres, cereales y frutos secos.

 

4.- Prohibirse alimentos

Muchas dietas aconsejan comer sólo una pequeña porción de alimentos o incluso prohíben muchos otros, sin ningún fundamento lógico ni científico. Teniendo en cuenta que ningún alimento, por sí solo, va a hacer que adelgaces, tampoco podría hacerlo para que engordes. El aumento de peso no se limita únicamente a la dieta, sino a un concepto general de la vida.

Si abusas de alimentos con energía extrema y con efectos extremos como el azúcar, las harinas refinadas, los embutidos… ¡dale la vuelta! La propuesta es una alimentación alta en carbohidratos complejos (50% aprox.) y baja en grasas (20%).

 

No podemos evitar los impulsos, pero sí reconducirlos

 

Conclusiones finales para perder kilos:

  1. Satisface tus necesidades en vez de apostar por un conjunto de restricciones dietéticas rígidas. Ten en cuenta tu condición personal, edad, la actividad física y tu entorno.
  2. Los alimentos tradicionales “de siempre” estarán disponibles en tu plato dependiendo de la disponibilidad estacional y ambiental. Esto nos asegurará más sostenibilidad.
  3. Incluir alimentos de cultivo biológico y mínimamente procesados harán que tu cuerpo se nutra y se sienta satisfecho.
  4. Respira y conecta de piel para adentro y reflexiona antes de tomar algo impulsivamente. Nunca es tarde para cambiar de hábitos.

 

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