Mi pequeña demostración de amor para San Valentín es este yogur. Al contrario de lo que algunos
puedan pensar, es una demostración golosa, deliciosa, llena de vitaminas, minerales, grasas
saludables y ni un gramo de ingredientes feos.

¿Y sabes a quién se la dedico? Se lo dedico a mi amor incondicional, a quién más amo y con quién más disfruto, a quién me ha dado todos mis buenos momentos, a quién me da toda la fuerza cada mañana, las ganas de vivir, sólo es a través de él que puedo experimentar el mundo y sentir placer. Me acompaña allá donde decido ir, se acuesta conmigo cada noche, y promete hacerlo hasta mi último suspiro.

¿Quieres saber de quién te hablo?

 

Te hablo de mi cuerpo y lo que más me maravilla es que todas las personas tienen uno y todos ellos tienen el mismo objetivo: mantenerte con vida. ¿No te conmueve?

 

Sin más palabras, os la dejo escrita:

 

INGREDIENTES:

  • 1 papaya madura.
  • 100g de almendra laminada o polvo de almendra.
  • 200ml bebida vegetal
  • 1 cda. de sirope de arce.

 

¿CÓMO SE HACE?

  1. Poner los frutos secos a remojo durante 6-8 horas.
  2. Triturar los frutos secos en la batidora 1 minuto.
  3. Añadir la papaya troceada y batir hasta conseguir una consistencia cremosa durante unos segundos.
  4. Servir  decorando con la almendra laminada, en este caso.