Antes de formarme en alimentación natural y energética con Montse Bradford, era una amante del yogurt. En casa siempre había una gran selección de yogures. Sobre todo los que estaban hechos de fruta. A menudo le añadía una onza de chocolate y me los comía a todas horas. Los comía cuando tenía hambre a media mañana, a media tarde o como postre después de la cena; Así es como conseguía tomar dos o tres yogures al día. ¡Menos mal que la trampa del yogur salió a la luz!

La trampa del yogur. Azúcar escondida

Empecé a leer las etiquetas y recuerdo mi sorpresa cuando la pregunta salió repentinamente de mi boca indignada: «¿sabes cuánto azúcar hay en este yogur de cereza bio que me acabo de comprar?! ¡16 gramos! Por aquel momento, todavía pensaba que todo lo bio era saludable. Mi formación en alimentación natural y energética me ayudó a desmantelar la trampa del yogur.

Te cuento un poco de qué va…

Se trata de alcanzar el equilibrio a través de la alimentación, de aprender a comer de forma equilibrada. Esto se consigue a base de consumir alimentos naturales, integrales, de buena calidad (biológicos, a ser posible) y propios de cada estación. Se trata de conocer la energía y los efectos de cada alimento. Porque sus propiedades influyen en nuestra vitalidad.

Si solemos ingerir alimentos con energía extrema, y en este apartado se encuentran los lácteos de origen animal, acabaremos modificando nuestro equilibrio natural y produciendo mucho desgaste corporal.

Y 16 gramos de azúcar es un número aterrador. ¡Demasiada azúcar escondida en cada yogur!

El yogur ha estado disfrutando de una imagen saludable durante mucho tiempo y afortunadamente esto está cambiando gracias a todos los consumidores preocupados por la salud. Ya sabemos que si lleva azúcar añadido no es la mejor opción. Ni siquiera un yogur bio (vegetal/animal) con un precio más elevado te va a garantizar que sea más saludable.

Las recomendaciones de la Unión Europea establecen que para 2020, el contenido de azúcar de los yogures debe reducirse en un 20% y para ser clasificado como de bajo contenido en azúcar, un yogur debe tener menos de 5g de azúcar cada 100g

¿Imagen sana a través de etiquetas saludables?

La etiqueta BIO se asocia automáticamente con productos más saludables que los «normales». Un gran error, porque Bio representa pautas sostenibles en torno a la producción, materias primas, recetas, procesamiento y transporte de productos, que funcionan para los intereses de los humanos, los animales y la naturaleza. Esto NO significa que dichos productos sean automáticamente saludables.

Sin embargo, no quiero decir que no se deba comprar alimentos ecológicos. Personalmente únicamente van a mi carrito de la compra, aquellos alimentos que han sobrevivido al examen en la tabla de valores nutricionales.

Nunca como parte principal de tus menús diarios

Si sueles tomar yogures, ten en cuenta que su naturaleza es fría y húmeda al igual que todos los lácteos. Recuerda que, desde ese consumo ocasional de lácteos por nuestros antepasados al consumo diario de “lácteos” procesados por la industria que realizamos hoy en día hay una enorme diferencia. Si te gusta su textura y optas por tomarlos ocasionalmente y no como parte de un menú diario, elige aquellos sin azúcares añadidos.

Esta lista puede ayudarte en tus elecciones:

  • NATURALES: Elaborados con leche sin desnatar y con fermentos lácticos.
  • ECOLÓGICOS: Nos garantizan el bienestar animal con ganadería ecológica y de pasto.
  • PROTEÍNA DE CABRA: La leche de cabra es más digestiva y tolerable que la de vaca.
  • CON BÍFIDUS ACTIVOS: son recomendables pero que sea “Bífidus” no lo hace mejor que uno natural y, además, a veces es más caro.
  • VEGANOS: Hay pocos que que no estén ultraprocesados, no lleven azúcar añadido, aceites de mala calidad, edulcorantes…
  • KEFIR: contienen bacterias vivas, beneficiosas para la flora intestinal.

¡Ojo con el azúcar!

Lejos de aportar beneficios nutricionales, el consumo excesivo de azúcar aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad, y por ende las enfermedades vinculadas a ello. Esto es lo que yo considero la trampa del yogur. El problema es que, mientras que el yogur se percibe como saludable, «puede ser una fuente no reconocida de azúcar añadida en la dieta de mucha gente».

Espero que esta publicación sobre la trampa del yogur te hay resultado interesante. Puedes preguntarme dudas si lo necesitas. También, si quieres puedes probar esta versión de yogur de natillas veganas que publiqué hace un tiempo. Y por supuesto, escríbeme si quieres que te ayude ahora a empezar tu transformación,  sentirte apoyad@ en tu cambio, mejorar tu salud paso a paso de forma sencilla y clara. Solicita tu sesión de valoración gratuita aquí y podremos vernos en nuestra primera sesión de nutrición en Vigo u Online. Muchas gracias y hasta pronto! 

la trampa del yogur