Tekka es un condimento de miso y raíces muy utilizado en la cocina asiática como el umeboshi, o la salsa de soja. Su sabor es fuerte y directo convirtiéndolo en un condimento muy particular elaborado con ingredientes potentes como: el  hatcho miso (63,3%), la pasta de sésamo (9,6%), el aceite de sésamo (7,9%), la raíz de lotus (6,3%), zanahoria (6,3%), bardana (6,3%), jengibre, sal marina y a veces incluso algas. Estos ingredientes son mezclados y tostados a fuego lento varias horas hasta conseguir un polvo o masa.

Es oscuro, muy sabroso y de poder concentrado.

Como dato curioso, decir que la palabra tekka proviene de dos ideogramas chinos que significan metal y fuego. Tanto es así que se le conoce también con el nombre de «fuego de hierro».

Ayuda a fortalecer y a tonificar a organismos que padecen debilidad física.

Lo recomiendo para todas aquellas personas de condición yin. Aquellas que tienen poco fuego digestivo, o necesitan recuperar la tonicidad del sistema circulatorio en general, aumentar los niveles de hierro y personas con una alimentación o condición muy yin.
Tekka es conocido por su acción antiinflamatoria, sobre todo porque disminuye las inflamaciones articulares, pero su consumo debe ser moderado por su efecto muy yang. Una o dos cucharaditas a la semana sería suficiente.

¡Abstenerse paladares sensibles!

Este condimento lo he descubierto hace poco tiempo y no me ha costado nada incorporarlo en mis recetas, sobre todo porque lo ideal es no cocinarlo y lo puedo añadir directamente a platos de verduras y pescado, dándoles un intenso pero agradable sabor.

Su energía es muy yang

Su energía es sumamente contractiva (yang) y viene de una sinergia positiva al elaborarlo a través de un lento deshidratado de sus ingredientes: verduras de raíz (yang), muchas horas de fuego (yang), el sabor salado (yang) y su elaboración en agua y aceite de sésamo que permite alcanzar una temperatura de más de 160º (yang) por eso combina muy bien con la alimentación vegetariana (yin). Todo esto se prepara en una cazuela de hierro fundido durante unas 16 horas, de ahí también su alto contenido en hierro natural, unas 25 veces más que la carne.
Por último, su valor nutricional es de un concentrado alto de proteínas y minerales (principalmente hierro, calcio, zinc, fósforo y magnesio). Se considera un condimento para enriquecer la alimentación. Tiene un efecto alcalinizante en la digestión, y ayuda a aumentar la producción de flora intestinal fermentativa productora de dopamina (sistema nervioso). Otro dato es que hay que tener en cuenta que contiene gluten y una vez abierto conviene consumirlo pronto.
tekka